imagen “El brazo” – Capítulo 11

Lianna se despertó en el suelo del hall de entrada. Su cabeza martilleaba de dolor. No tenía ni idea de cómo había llegado allí. Sólo recordaba esa horrible pesadilla, tan vivida que parecía real. Temblaba de frío. Se fue a incorporar y sintió un pinchazo en su hombro derecho. Con una mueca de dolor se agarró el hombro con la mano izquierda como acto reflejo. Se auto-masajeo apretando los dientes. ¡Qué daño! ¡Joder! Se lo había lesionado y no había hecho ningún esfuerzo, al menos que ella recordara. Por un momento creyó que se estaba volviendo loca.

No había sido consciente de la sangre que embadurnaba su camisa hasta que se incorporó pesadamente. Se miró a sí misma, presa del pánico, y se pasó la mano izquierda por el rostro: líquido rojo pegajoso. Giró la cabeza y vomitó. En ese momento lo supo. Miró al “brazo”. La sangre lo cubría casi por completo. Restos de algo que parecía piel colgaban de él. Restos de carne estaban incrustados entre los mecanismos. Volvió a vomitar.

¡Ese maldito engendro la había utilizado!

No podía creerlo… ¿Cómo no se dio cuenta antes? ¿Cómo no dejó rastros de sangre…?¡Claro! ¡Ahora entendía por qué había mañanas que encontraba la lavadora con la luz roja de “Terminado” parpadeando! El hijo de puta era listo, borraba los restos antes de que se quedase sin batería. Incluso fue capaz de limpiarse “a sí mismo” a conciencia. Por eso, cuando se despertaba al día siguiente de los asesinatos, sentía su brazo izquierdo agarrotado, con agujetas… En ese momento tuvo un absurdo sentimiento de admiración hacia él, que desechó al instante.

¡Joder, joder! Se sentía aterrorizada y terriblemente sola. No quería morir tan joven. No quería morir manipulada por un artefacto de mierda. ¿Qué podía hacer?

Su padre. Él pararía a esa cosa. Se levantó como pudo. Sus piernas parecían de goma, la cabeza le martilleaba y el hombro le dolía. Trastabillando, se dirigió a su habitación para coger su smartphone.

La cabeza de ella sale volando.

La espeluznante imagen que apareció en su mente la hizo caerse. El dolor de cabeza era atroz. Apenas podía pensar. Sentía como el puto trasto…

XZ32P

…se apoderaba de ella.

En ese momento recordó las palabras de su padre.

“(…) Si, por causas de fuerza mayor, necesitas desconectarlo, memoriza el código que te voy a decir: x56but7909vid. Lo deberás visualizar en tu mente tres veces consecutivas (…)”

Inspiró hondo…

La cabeza de ella sale volando.

Inspiró hondo…

La cabeza de ella sale volando.

Una lágrima se deslizó por su mejilla. La ignoró. El dolor de su maltrecho cuerpo iba alejándose. Inspiró hondo de nuevo.

La cabeza de ella…

Inspiró hondo…

(…)

x56but7909vid

(…)

x56but7909vid

(…)

x56but7909vid

(…)

(…)

Abrió los ojos y miró al brazo. Nada, peso muerto. Le dio un leve y temeroso toquecito con la yema del dedo índice de la mano izquierda. Nada, peso muerto. ¡Lo consiguió!

Se sentía como si le hubiera pasado por encima un camión de cuatro ejes. Le dolía todo el cuerpo. Rompió a llorar.

Cuando se calmó, se incorporó con dificultad. Primero se limpiaría toda esa sangre y llamaría a su padre. Él le quitaría el puto trasto…

El XZ32P

Se oyó el zumbido más fuerte que nunca. Lianna gritó.

¡YA SÓLO QUEDAN 5 CAPÍTULOS PARA EL DESENLACE FINAL!

¿OS LOS VAIS A PERDER?

 


¿Cómo creéis que continúa la historia?
Escribídmelo en los comentarios. Os contestaré   “caliente” si vais bien encaminados o “frío” si no.

Si os gusta, podéis felicitarme en los comentarios (siempre anima, jeje) y/o seguir el blog y/o compartirlo con vuestr@s amig@s.Thank you

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