Era III

Vivimos en la era de la desinformación

procesada por bytes perversos,

disfrazados de celebridades

que exaltan los deseos de ser alguien,

dentro de este rebaño de corderos.

Vivimos en la era del “todo el mundo es bueno”,

hipocresía barata, falsa

como un euro de cemento,

diluida entre selfies de demonios internos,

pixelados por la tristeza de perdernos

en mares de flaquezas.

CONTINUARÁ

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